Rehabilitación del Suelo Pélvico en el Posparto: Pasos Esenciales
- Angeles de la salud
- 27 ene
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A continuación, te presentamos los pasos esenciales para una rehabilitación adecuada del suelo pélvico después del parto.
1. Evaluación inicial con un especialista
Antes de comenzar cualquier rutina, es fundamental realizar una evaluación con un fisioterapeuta especializado en suelo pélvico. Este profesional analizará:
- El tono y la fuerza de los músculos.
- Posibles lesiones, como desgarros, episiotomías o cicatrices de cesárea.
- La presencia de prolapsos u otros problemas.
Nota:No todas las mujeres tienen las mismas necesidades; por eso, una evaluación personalizada es clave.
2. Cuida la cicatrización (si la hay)
- Si hubo **episiotomía**, desgarros perineales o una cesárea, es esencial cuidar las cicatrices.
- Masajes de cicatrización y técnicas de liberación miofascial pueden evitar tensiones, dolores o adherencias en estas zonas.
Un fisioterapeuta te guiará sobre cómo realizar masajes cicatrizales de forma segura.

3. Reconexión con el suelo pélvico
Después del parto, muchas mujeres tienen dificultad para identificar o activar los músculos del suelo pélvico. Para iniciar la rehabilitación:
- Realiza ejercicios de **conciencia corporal**, como la respiración diafragmática.
- Practica contracciones suaves del suelo pélvico, comenzando con ejercicios básicos de Kegel (si no hay dolor).
- Integra visualizaciones: imaginar que estás cerrando y levantando una cremallera o sosteniendo algo pequeño con los músculos pélvicos.
El periodo posparto es una etapa clave para cuidar y rehabilitar el suelo pélvico, ya que este tejido soporta cambios significativos durante el embarazo y el parto. Ignorar su recuperación puede llevar a disfunciones a largo plazo, como incontinencia urinaria, prolapsos o dolor pélvico.
La clave de la rehabilitación es ir paso a paso. Aquí una guía de progresión:
Fase 1: Rehabilitación inicial (primeras semanas)
- Respiración abdominal y diafragmática: Ayuda a relajar y activar suavemente el suelo pélvico.
- Ejercicios de contracción-relajación: Alternar entre tensar y relajar los músculos pélvicos, sin forzar.
- Movilización suave de pelvis y cadera.
Fase 2: Fortalecimiento gradual (4-6 semanas postparto)
- Aumentar la duración de las contracciones del suelo pélvico.
- Integrar ejercicios funcionales que involucren otros músculos, como glúteos y abdomen.
- Usar técnicas de biofeedback para mejorar el control muscular.
Fase 3: Recuperación avanzada (a partir de 8 semanas)
- Ejercicios de mayor intensidad, como sentadillas o puentes pélvicos, pero adaptados para no generar presión excesiva.
- Trabajo de impacto progresivo, si el objetivo es retomar actividades como correr.

5. Evitar presión intraabdominal excesiva
Es importante prevenir movimientos o actividades que puedan perjudicar el suelo pélvico, especialmente durante las primeras semanas:
- No realizar abdominales tradicionales.
- Evitar levantar objetos pesados.
- Usar técnicas adecuadas para cargar al bebé, combinando fuerza de piernas y espalda, no solo de abdomen.
6. Reeducación postural
El embarazo altera la postura y puede generar tensiones en la pelvis y la espalda. Un fisioterapeuta puede ayudarte a:
- Mejorar la alineación corporal.
- Corregir desequilibrios musculares.
7. Incorporación de técnicas avanzadas (si es necesario)
En algunos casos, puede ser útil integrar herramientas como:
- Electroestimulación: Para activar músculos debilitados.
- Bolitas vaginales o conos de Kegel: Para mejorar la fuerza y la resistencia del suelo pélvico.
- Masajes internos: Si hay tensión o dolor en la musculatura pélvica.
8. Prevención y hábitos saludables
- Evita el estreñimiento: Lleva una dieta rica en fibra y bebe suficiente agua.
- Usa ropa cómoda y evita fajas demasiado ajustadas, que pueden aumentar la presión intraabdominal.
- Escucha a tu cuerpo: No te apresures a retomar ejercicios intensos hasta que estés lista.
Cuándo buscar ayuda profesional
Consulta con un especialista si:
- Persiste la incontinencia urinaria o fecal más allá de 3 meses.
- Experimentas dolor durante las relaciones sexuales.
- Sientes presión o bultos en la zona vaginal (posible signo de prolapso).
- Tienes dificultades para activar el suelo pélvico o sensaciones extrañas en la zona.
La rehabilitación del suelo pélvico en el postparto no solo mejora tu calidad de vida, sino que previene problemas futuros. Con un enfoque adecuado y apoyo profesional, es posible recuperar la funcionalidad y la confianza en tu cuerpo.
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